martes, 17 de enero de 2017

Comentario nacionalista: Artículo escrito por LOUIS SALLERON, publicado en la revista ULISES, de agosto 1965; preguntándose: ¿porqué el vulgo y los políticos  se dicen unánimemente democráticos? Todos son demócratas; los corruptos, los traidores, los demagogos, los ignorantes, todos son demócratas. Para ser demócrata sólo hay que decir que uno lo es. No interesa su actuación. El Régimen democrático no reconoce ninguna obligación moral;  sólo exige que sus santulones rindan culto al  rito legal sufragista, en la logia o en el “partido”. Desde Perón hasta KK y Macri,  todos en la Argentina, incluyendo a los ladrones y cipayos,  de las “derechas” y las “izquierdas”, fueron demócratas . Y los que vengan después, tan ladrones y cipayos como los anteriores,  también se declararán demócratas. O sea que políticamente la democracia no define nada ni a nadie. Cualquiera es  demócratas; ninguno es demócrata. Esta es la realidad, pasa el tiempo y los que se dicen demócratas son cada vez más antidemócráticos, porque repudian la soberanía,  la tradición nacional, la justicia social, y falsifican la historia, cultivan el maquiavelismo político y la corrupción: atentan contra el orden, el bienestar y la felicidad popular:  por lo cual los cipayos  y corruptos no pueden ser considerados demócratas, aunque digan que su poder es legítimo porque  emerge de las urnas.  La democracia liberal es un mito fraudulento para que el Régimen se entronice en el poder, con el consentimiento de los  que se autodefinen demócratas. En definitiva, democracia y demócrata son sólo sonidos que no expresan realidades políticas, sólo expresan mentiras.

LA RELIGIÓN DEMOCRÁTICA
M
ucho se ha escrito sobre la democracia y se sigue escribiendo. Se han dado mil definiciones de la democracia. Se ha dicho lo que era o lo que debía ser o lo que se esperaba que fuese. Se ha distinguido la “verdadera” democracia de la falsa.  En síntesis, se ha dicho todo cuanto en el mundo se puede decir  sobre la democracia, pero nunca (que yo sepa), se ha planteado la siguiente pregunta: ¿porqué todo el mundo se dice democrático?
      Al oírla, por primera vez, esta pregunta nos causa extrañeza; y sin duda oiremos respuestas como ésta: porque la democracia es la verdad (o: porque es la civilización); ¡porque quien rechaza la democracia es un bárbaro, un reaccionario, un explotador, un fascista, un integrista! (y quien sabe cuantas cosas más todavía).
      La respuesta sería muy satisfactoria si hubiese el más leve acuerdo entre  la definición de la democracia y su contenido. Pero hay un desacuerdo: un desacuerdo  que no afecta a detalles sino a puntos esenciales, puntos que comprometen todo el concepto del hombre y de la sociedad.
      Por ejemplo, si ha dos personas se les pregunta sin malicia ni doblez: “¿Es Ud, demócrata?”, “Si naturalmente”, responde una. “¿Si soy demócrata?”, dice la otra, y añade: “¿Por quien me toma Ud.?”
      Si estas dos personas son franceses uno se atreve a preguntarles si pertenecen a algún partido político. La primera os dice que es del MRP y la segunda que es comunista.
     He ahí a dos demócratas que hacen profesión de serlo y que, sin embargo, difieren profundamente respecto a todas las cuestiones económicas, políticas y religiosas y en todo lo demás.
      Haced la misma pregunta  a diferentes personas en un reunión internacional. Todos se dirán demócratas. Lo mismo contestarán un alemán, un norteamericano, un ruso, un chino (y aún: dos chinos, uno de Chiang y otro de Mao)..
      “Todos son demócratas” me dirá un contrincante irritado, pero lo que pasa es que no tienen el mismo concepto de la democracia.
      ¡Muy bien! ¡Magnífico! Se muy bien  que no todos tienen el mismo concepto de la democracia, Pero, al fin y al cabo, todos son demócratas. No se puede negarlo ya que ellos mismos lo afirman..
      Mi contrincante (irritado) tal vez entonces se encoja de hombros y rectifique su posición en los siguientes términos: “Todos se dicen demócratas pero eso no es cierto. X y Y son demócratas, Z no es demócrata, por lo menos no es verdadero demócrata”.
      De acuerdo, pero ¿porqué todos se dicen demócratas?¿Qué ventajas les reporta eso?
      Podemos hacer una concesión de vocabulario, por interés o por cortesía, en un ambiente en el que queremos hacer buen papel. Se puede decir entre los socialistas :”Soy socialista en el fondo”, y, entre los norteamericanos : “Critico a los norteamericanos porque me siento más norteamericano que el mismo Kennedy”, es una forma corriente de cortesía.
      Sin embargo, un comunista del Kremlin no pretende conquistar a un capitalista de Wall Street ni recíprocamente. No obstante, tanto el uno como el otro se dicen y proclaman demócratas.

viernes, 13 de enero de 2017

MAS SOBRE EL CUENTO CHINO DE LA GUERRA FRÍA
Tomado de la revista ULISES, octubre 1967.
CONFIRMADO
ACTUÓ EL GOBIERNO DE EEUU PARA IMPEDIR UN  EXPEDICIÓN A CUBA.

Miami 6 (up)- El  gobierno actuó hoy para impedir la salida de una lotilla de embarcaciones con destino a Cuba, señalada para el viernes, ordenando al jefe de la expedición que no abandone suelo estadounidense.
Las autoridades federales declararon que el exilado cubano Ramón Donestévez, de 31 años, recibió una notificación del servicio de inmigración y naturalización previniéndole que no deberá salir de los  EEUU.
También se informó al exilado cubano que su salida de los EEUU  “sería perjudicial para los intereses de los EEUU”.
(La Prensa, 7/9/1967)

Comentario de Ulises: confirmada la tesis sobre el juego YANQUI-CASTRO, que ULISES desarrollara en el número anterior, reiteramos: “Ustedes lo instalaron a Castro. Si en realidad es un terrible peligro para la paz americana, sáquenlo”.


jueves, 12 de enero de 2017

UNA OPINIÓN TRUMPISTA

La victoria de Donald Trump


por Alexander Dugin – Saludos, están viendo Dugin’s Guideline.

Estos días es casi imposible hablar de nada más serio que la asombrosa victoria de Donald Trump y la aplastante derrota de la protegida del globalismo, Hillary Clinton, en las elecciones estadounidenses. Este acontecimiento es tan importante para todo el orden mundial, que puede ser analizado desde diferentes lados. Todo está tan saturado de significados diferentes que no sabes por dónde empezar…

El ascenso de Trump, en primer lugar, pone un final decisivo al mundo unipolar. Trump ha rechazado directamente la hegemonía estadounidense tanto en su forma moderada, en la que el CFR insiste, como en su forma dura, como exigen los neoconservadores. En estas elecciones, los dos principales thinks thanks globalistas estadounidenses se unieron alrededor de la candidatura de Clinton y se derrumbaron. Esto significa que el mundo unipolar es liquidado no sólo bajo la presión de otros países, sino desde dentro de los propios Estados Unidos. Los pueblos y estados del mundo pueden finalmente respirar profundamente. La expansión del globalismo ha sido detenida en su propio centro. El nuevo mundo multipolar significa que los Estados Unidos se convertirán en uno de los varios polos del orden mundial, uno poderoso e importante, pero no el único, y lo más importante, que no tiene pretensiones de ser excepcional.
Putin, en su posición a la vanguardia de la lucha por la multipolaridad, condujo a esto. El 8 de noviembre de 2016 fue una victoria muy importante para Rusia y para él personalmente. No hay alternativa al orden multipolar, y ahora podemos finalmente crear la arquitectura de este nuevo orden mundial, no a través de la guerra, sino a través de la paz. Trump ha traído esto con él.

martes, 10 de enero de 2017

LA RELIGIÓN DEL ANTICRISTO
Alguna vez advertí el dolor que sentía cuando  las trágicas profecías del Padre Castellani, que existen abundantes en sus escritos, entre sus serios y profundos artículos denunciando la degradación religiosa, cultural, política argentina,  intercalaba alguna nota de fino humorismo, haciendo que algunos lectores desorientados interpreten ligeramente la tremenda  realidad de su mensaje;  donde el Padre Castellani vislumbra la desaparición de la Argentina y de su pueblo estragado por el liberalismo. A continuación transcribo unos párrafos de su extraordinario libro Las Canciones de Militis, en el capítulo La Destrucción de Roma, que hacen temblar a quienes lo leen concienzudamente,  corroborando lo que escribí. Es para llorar como mujer lo que no supimos defender como hombres. Hago notar que el artículo fue escrito en plena guerra mundial, que el Papa reinante (con todas las letras) era el último Príncipe , Pío XII, y los obispos, poco más o menos, los de siempre.

L
a desaparición gradual del sentimiento de lo sacro es uno de los peores síntomas de la decadencia del mundo moderno, en el cual crece a la par de esta pérdida el sentimiento contrario de la crueldad, que Belloc pone como una de las notas de esa “última herejía” que se prepara a dar el asalto general a la Iglesia, herejía que no tiene nombre todavía, porque el de “modernismo” ya le queda chico, herejía que es la falsificación de la religión más temible que ha existido, y que será sin duda la religión del Anticristo. Así como el mundo no reaccionó eficazmente contra las matanzas de Rusia, las matanzas de Méjico y las matanzas de España, no se debe esperar que la llamada “opinión pública”, perfectamente sujeta bajo los mecanismos de anestesia de la gran prensa mercantilizada, reaccione eficazmente contra la destrucción del centro de la unidad católica, pese a las protestas aisladas de algunos obispos, y a la formal maldición del Papa. Porque hay una maldición en la alocución del 12 de marzo: el bombardeo de Roma es “abominable a los ojos de Dios”.
     
Roma es el centro de la unidad católica y es como la cifra de las cuatro notas de la Iglesia visible. Son por lo tanto los otros núcleos de la unidad de la Iglesia, los obispos de todo el mundo, los que deben proteger al Primer Obispo con su protesta, que si fuera unánime y universal ciertamente sería eficaz: pues por democráticos que sean los gobiernos democráticos de hoy día, todavía le conservan cierto vago respeto a la opinión pública, aunque no tanto como al dinero. Si esta protesta no se produce y la confusión del momento o la tiranía del Estado moderno  entregado a las fuerzas económicas, impone el silencio a los sucesores de los Apóstoles, quiere decir que la catolicidad ha sufrido un momentáneo eclipse, y que los males del mundo actual son tan profundos que el remedio se ha marchado al cielo, para bajar de allí en forma de hierro y fuego…


Padre Leonardo Castellani



lunes, 2 de enero de 2017

HURONEANDO EN DICIEMBRE 2016.

+ Me enteré, por terceros,  por lo que  omito detalles de este asunto y me limito a este único hecho: el padre del presidente Mauricio Macri se responsabilizó  totalmente por no se en que  aprieto se encuentra su excelentísimo hijo, dando una ejemplar muestra de  amor fraterno. Evidentemente los padres en Argentina se sacrifican por sus hijos. ¡En esto también somos los mejores del mundo!  Porque me parece asombroso que el padre del prócer de la redonda, el que juega en el Barcelona, haya asumido la misma actitud, salvando al hijito de no se que desfalco al Fisco,  asumiendo toda la responsabilidad. Ahora bien, si fuesen dos ‘chicos’  play boy que hacen picardías, sería más comprensible la inmolación paterna, ¡pero  que  semejantes gandules les pidan la escupidera a papito! Esto no cuadra; y poniéndome la mano  sobre el corazón, hablando a calzón quitado, encontré  una respuesta lógica al asunto. Porque delante del corazón palpé la billetera, y esto me hizo pensar como hombre moderno, práctico, como seguramente pensaron los papis de esos famosos argentinos. Entre paréntesis ¿Cómo hubieran actuado los papis, si el nene  bailara en cualquier boite de mala muerte y  no en el balcón de la Rosada, y el otro fuera un pata-de-catre en algún equipito de la primera C? Seguramente los hubieran amonestado: - ¡ya son bastante grandecitos para no meterme a mi en problemas!- Pero  como los dos vástagos son triunfadores y adinerados, es posible, creo, les dijesen: -hijitos, si van presos ¡se secarán las tetas de la vaca!, ¡ustedes deben seguir  exprimiéndolas con las manos limpias!  Yo cargo con las culpas. No debemos abandonar el gran negocio-. Pero lo más importante, es que esto ayuda a conocer mejor  la personalidad de Mauricio Macri,  agregándose a lo escrito en “Huroneando en Noviembre 2016”. ¿es posible que un hijo permita  el sacrificio paterno, escabullendo el bulto?  ¿El mismo que tampoco  tuvo reparos en sacrificar a sus esposas, y dejar a hijos sin padre?

+ Me recuerda también  a una indigna ‘majestad’, indigna de ser argentina, que dio muestra de un ejemplar amor filial, la que defenestró al padre, obligada por los calvinistas reales, a ser una comparsa coronada de un país europeo degradado. Los chicos y las chicas deben hacer “carrera”, ¡cueste lo que cueste!

+ Escuché unas pocas palabras muy atinadas de una diputada radical  jujeña criticando la posible libertad de M. Sala.  Lo asombroso, aunque  ahora ya no debería asombrarnos nada, es que, como al pasar,  habló de cierta influencia fascista en el asunto.  Para qué, por qué, cuando y donde, intervino el enano fascista no lo se; y seguramente ella tampoco lo sabe, pues no intervino ningún enano fascista; pero es de buen tono y muy provechoso políticamente mencionarlo como culpable. El Régimen necesita un cuco, algo irremediablemente malvado y satánico. Porque los piadosos liberales, con asombrosa religiosidad,   sostienen que ellos entrarán al cielo, mientras que los fascistas, y los nacionalistas, por supuesto,  serán arrogados al infierno. El nonno Felice, cuando le comenté el disparate protestó: -¡soy casi el único enano fascista en el país, y juro que no me moví de mi casa!- . No te preocupes, le contesté, a nadie le interesa averiguar si hubo o no un enano fascista. Se lo menciona pues lo importante y redituable   para  hacer ‘carrera’ en el mundo liberal, es indispensable  mencionar truculentamente  al fascismo, y  además, en lo posible, viajar a Jerusalén para poner, lloriqueando, papelitos  entre las fisuras del muro de los lamentos.

+ Como está de moda, o sea, existe la imperiosa orden “de arriba”, que los periodistas comenten los supuestos atropellos a la Milagro Sala, mantenida encarcelada por decisión valiente  de la Justicia de Jujuy, apoyada por el  Gobernador Morales,  sólo mencionando los desfalcos económicos cometidos por la banda  Tupac Amarú, y silenciando intencionalmente que el verdadero motivo de su cautiverio es haber atentado contra el orden político  de la provincia, haber desarrollado una prepotencia indignante, respaldada por militantes armados y entrenados; porque el orden, la tranquilidad y la decencia pública son la principal base para lograr el bien común de la sociedad. No nos afectó a los jujeños tanto sus  robos sino  la subversión política impulsada por la mafia KK.
                                                                          
+ Las UN, reclama la liberación de la Sala porque desarrolló una política subversiva apropiada a los intereses masónicos, que promueven las UN en todo el mundo. Sólo un gobierno cipayo puede admitir que se inmiscuyan en nuestra política nacional.

+ 29 de noviembre por la noche, el periodista Leuco entrevistó a un colega que se despachó enumerando bastante acertadamente  los desastres ocasionados al país por la mafia KK; hasta que debió cumplir, el también, como todos los que desean figurar,  con el rito demo-litúrgico, y comentando la entrega de parte del territorio nacional a China, mencionó a los “muchachos nacionalistas de Jauretche”. La tarea confusionista estaba cumplida. Jauretche fue peronista,  quizá con cierta inclinación nacionalista, pero nacionalista definido, enemigo del Régimen, como todo buen nacionalista, absolutamente no fue.  El periodista, si hubiera actuado honestamente  debería haber mencionado a gente representativa del nacionalismo, como Cabildo, a los nacionalistas de San Juan Bautista o Patria Argentina, por ejemplo. No lo hizo porque para el liberalismo, el que no es liberal no existe, es irreal, invisible, siendo entonces la “confabulación del silencio” la única relación lógica; el único trato que debe darse y merecen los nacionalistas.  

+ Leído en Ámbito Financiero, del 28/6/1993: En su edición del lunes, una columna del San Francisco Chronicle bromeó al decir: “Hace unos meses el debate era si podían ingresar homosexuales al Ejército. Hoy el debate es si pueden ingresar  heterosexuales al mundo del espectáculo”. Maldita la gracia de esta bromita; hoy día  el homosexualismo avanza incontenible, ¡porque los hombres les tienen miedo!

+ Siguen llegando noticias de la invasión imparable, bien planificada por los europeos enemigos de Europa, y por los no europeos enemigos de Europa,  los innombrables,  de  unos pacíficos inmigrantes musulmanes, que transformarán Europa en un paraíso ecuménico, en unas pocas décadas más. Lo insólito es que  planificaron  transformar Europea en un continente musulmán sin soldados y sin  terroristas,   pacíficamente, sin demasiada violencia, sólo alguna  como para  imponerse sobre los atemorizados europeos, incapaces de defender su patrimonio, entregados sin luchar.  Sonaron las trompetas de Jericó, que soplan tradicionalmente los innombrables,  y las murallas europeas cayeron sin disparar un tiro, mientras desde  adentro los entreguistas les abrían las puertas.  Así sucedió en la España medieval y en todas partes  cuando los judíos empleando  tipo de argucias  promovieron la entrada de los  mahometanos. Es una constante histórica la alianza de judíos y musulmanes cuando se trata de  combatir al  enemigo común, la Iglesia católica. ¡Y Europa es el bocado más apetecible que esperan devorar!  .

+ Por algo decía Santa Teresa que la imaginación es la loca de la casa.  Días atrás se me ocurrió una ficción algo extravagante:  una vez tomada Europa, los mahometanos ambicionarán nuestro pródigo país, llegarán, y se llevarán una sorpresa trágica, porque acá  acabarán sus ínfulas imperialistas ¡y  serán derrotados! ¡Con nuestra arma secreta, la demoledora, más poderosa que los misiles atómicos! ¡Un  arma que los aniquilará mentalmente dejándolos inermes! Porque una vez asentados en Argentina, mandarán a sus numerosos niños a la escuela  libre, laica y pragmática del sanjuanino, y caerán cretinizados y achanchados, como estamos actualmente  nosotros, comenzarán a cantar lagrimeantes letras de tangos, sus mujeres huirán de los harenes y se emputecerán imitando a las chicas de la TV,  escucharán a probos políticos saturándose de las falsedades de la  democracia rusoniana, votarán, se embrollarán oyendo a los libres e independientes periodistas de la TV, aceptarán el dulce pensamiento ecuménico del Francisco de Roma, los altos personajes les suministrarán generosas dosis de drogas, y entonces necesariamente perderán  todo su vigor  militante y sus profundas convicciones religiosas, y se transformarán en unos perfectos  argentinos degradados. ¡En vez de mahometanizarnos a nosotros, ellos se imbuirán del característico  sentimentalismo democrático que reina en Argentina. !Y así habrá triunfado Sarmiento sobre Mahoma. ¡Y todos conviviremos  en el mismo chiquero! ¿Permitirán los ‘califatos’ tal asimilación? Por supuesto que no; esta no es más que una fantasía sin pie ni cabeza;  la verdad es que ellos nos invadirán, nos humillarán,¡ y el que no adore a Mahoma será degollado!.




viernes, 23 de diciembre de 2016

“LAS CADENAS DE OBLIGADO” RUEGAN QUE EL NIÑO JESÚS COLME DE GRACIAS A TODOS LOS NACIONALISTAS DEL MUNDO Y A SUS PATRIAS, SOJUZGADAS POR LOS IMPERIALISMOS.
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PARA ACLARAR NUESTRA POSICIÓN POLÍTICA NACIONALISTA, TERGIVERSADA  POR IGNORANCIA O POR MALDAD, POR LOS IMBÉCILES DE SIEMPRE, ASEGURAMOS QUE  ESTÁ INSPIRADA  ABSOLUTAMENTE EN LOS DOCUMENTOS PONTIFICIOS HASTA INCLUSIVE LOS DEL SANTO PADRE PÍO XII. ¡NI UNO MÁS!

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El Régimen unitario,  nacido durante el siglo XIX, liberal, masónico, marxista, (elija el apelativo, aunque son casi políticamente sinónimos, con sólo diferencias de graduación), en su totalidad debe ser enjuiciado por alta traición. Entregar parte de la soberanía significa entregarla totalmente. Recuerdo el frenesí masónico infamando la recuperación de las Malvinas, y a los héroes militares, invocando falsos, pero efectistas, argumentos humanitaristas y sensibleros, con el apoyo de altas autoridades de la Iglesia,  de los politiqueros de la ‘democracia’, y el plañidero coro de periodistas. Incriminaban la insolencia patriótica de enfrentar al imperialismo inglés,  masónico y protestante, nuestra buena y desinteresada madrastra. En estos últimos años el Régimen marxista de los KK, continuando la  tradicional política entreguista cedió parte de nuestro territorio soberano  a China comunista en la Patagonia.  Es difícil discernir si son más traidores y cipayos, los masones, los liberales o los marxistas.
(ed. Fundación Arché)


LA NOCIÓN DE GUERRA JUSTA Y LA RECUPERACIÓN DE LAS MALVINAS.

Alberto Caturelli
1-      EL HECHO DE LA GUERRA Y EL BIEN COMÚN.

L
a histórica e irreversible recuperación de las islas Malvinas y demás dependencias del Atlántico Sur con la que toda la vida hemos soñado los argentinos, constituye una ocasión única para reflexionar –especialmente en un país de tradición católica- sobre la noción de guerra justa y, por tanto, lícita. No porque la guerra sea deseable por sí misma (nadie puede pensar esto en su sano juicio) sino en que sentido una guerra puede ser justa y, por eso, también moralmente obligatoria.
     
El término guerra, que no proviene del latín bellum sino del vocablo werra, del germano antiguo asimilado al latín vulgar, significa discordia, pelea. Y todos sabemos que siempre ha existido discordia entre los hombres, ya sea singularmente, ya socialmente, de pueblo a pueblo. Quizá por eso, cuando consideramos ese fenómeno desde el punto de vista histórico, filosófico o jurídico, simplemente partimos del hecho de la guerra sin plantearnos la cuestión de su naturaleza y de su origen. Los antiguos, inmersos en un mundo de la necesidad, no resolvieron este problema ni explicaron su origen más allá de los mitos arcaicos; en cambio, el problema estaba resuelto en la tradición hebreo-cristiana porque la discordia consigo mismo y con los demás es el resultado directo del pecado. Yahvé dijo a Adán que, por haber pecado, “será maldita la tierra por tu causa” (Génesis, 3/17); la expresión “maldición”, que indica un acto de Dios supremamente justo, implica todos los males que se siguieron del pecado hasta la misma muerte. Entre estos males está, pues la guerra que, como toda discordia y el dolor que conlleva, puede tener también un saludable carácter expiatorio. Este aspecto esencial de la guerra no es el objeto inmediato de la presente reflexión. Por ahora nos debe bastar partir del hecho.
     
Ya se ve que, como toda realidad humana, puede ser ambivalente. De ahí que debemos plantearnos el problema de la guerra justa o injusta, sobre todo para tener conciencia clara en este momento tan grave de la historia nacional. Me refiero aquí solamente a la lucha armada entre  sociedades civiles (pueblos) cada una de las cuales tiene como fin propio suyo el bien común. En tal caso la sociedad perfecta ( y llámase perfecta  a aquella que se basta para lograr por sí misma su fin  propio ) debe defenderse de los peligros, interiores o exteriores, que amenazan el bien común. El bien común no es la mera suma de los bienes materiales, ni es tampoco la adición de los bienes de la personas singulares, sino un todo actual diverso constituido por los bienes  espirituales, culturales, históricos, materiales, de  un pueblo o comunidad civil y que es un todo superior a los bienes de las personas singulares. Por eso el bien de la persona singular, se subordina al bien común como la parte al todo, sin que se opongan  bien común y bien personal porque el logro del bien común realiza el bien de la persona y el bien personal logra su plenitud temporal en el bien común. De ahí que si el bien de la persona singular está subordinado al bien común, todos y cada uno estamos moralmente obligados a servirle y defenderle si está amenazado.
     
De esta simple consideración surgen espontáneamente las especies posibles de guerra: a) Interior, cuando se lleva a cabo dentro de la mismo sociedad civil si una parte de ella se enfrenta a otra  por diversas razones (guerra civil), o cuando un grupo, en virtud de una ideología, vulnera esencialmente el bien común subvirtiendo el orden natural ( guerra subversiva). La Argentina tiene experiencia de ambas, la primera en el siglo pasado y la segunda en el inmediato pasado. b) Exterior, cuando el bien común es amenazado o agredido desde fuera, en cuyo caso la guerra puede ser   ofensiva o defensiva, ya que la Nación puede no tomar o tomar la iniciativa del ataque. Algunos agregan hoy un tipo posterior a la Segunda Guerra Mundial: la guerra fría que, si bien no acude inmediatamente a los medios bélicos, inaugura un juego de tensiones que altera la tranquilidad en el orden, es decir, la paz entre los pueblos: El llamado “equilibrio del terror” nada tiene que ver con la tranquilidad en el orden que es la paz verdadera. c) La guerra de independencia se suscita cuando una comunidad perfecta adquiere conciencia de su aptitud para autogobernarse; es lo que sostuvo, por ejemplo, Miguel Calixto del Corro, quien enseñaba (entre 1809 y 1811) que por razones geográficas, históricas y sociales, lo que es hoy la Argentina tenía el derecho natural a la independencia y que, para lograrlo había que ir a la guerra, si fuere necesario. La guerra de la independencia sostenida en virtud del derecho natural  es prototipo de guerra justa y quienes mueren heroicamente en semejante empeño hacen el supremo sacrificio de su vida por el bien común del todo, de ahí que les sea debida la honra y veneración propias del héroe ejemplar.