sábado, 17 de febrero de 2018

Desbrozando la historia, para desasnar liberales y reivindicar al “tirano”.
GRANDE, CROCE: PERO SIN CRUZ
     
 Al hablar de Benedetto Croce, el diario “Democracia” de Buenos Aires escribe en su nota panegírica: Vivió 20 Años fuera de su país y cuando retornó no trajo en su bagaje ni amargura ni anhelos de desquites. Se trata sin duda de un accidente    mnemotécnico del autor de dicha nota. Es por esto que nos permitimos aclarar que Benedetto Croce no faltó nunca veinte años de su país y que la mayor parte de su obra se publicó en Italia, en la Editorial Laterza de Bari: justamente durante la “tiranía fascista”. Y su revista “La Crítica” –de clara e ininterrumpida oposición- siguió publicándose sin traba alguna en el mismo período en que otro antifascista, el economista Einaudi, ejercía tranquilamente sus tareas universitarias y financieras; en tanto que otro antifascista, el señor De Gasperi actuaba como bibliotecario del Vaticano. Igualmente permanecían en la Península, sin ser molestados, casi todos los que luego habían de constituir el gobierno de “liberación”.
      Croce siguió viviendo tranquilamente en Nápoles, en su casa, en medio de sus libros, que nadie quemó, viajando a menudo, visitando a sus amigos, manteniendo correspondencia con todos los antifascistas del mundo sin ninguna “censura” por parte del feroz “régimen policial”. En resumidas cuentas, estuvo siempre abierto y públicamente en la oposición, eso sí, pero el “tirano” no lo encarceló, no lo desterró, no lo fusiló. Y si Gentile –su queridísimo amigo- llegó a ser Ministro fascista de Educación –igual que su otro amigo el liberal Casati- poco faltó para que también Croce ocupara un cargo parecido: se trató simplemente de un retraso en la intuición de la hora.
      Croce fue un gran escritor y filósofo italiano que honra a la cultura del mundo: pero nunca fue un mártir.*

(publicado en Dinámica Social)



PARA SALVAR A LA JUVENTUD DEL MAL VIVIR Y DE LAS DROGAS:
¡¡¡SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO!!!
¡¡¡SERVICIO LABORAL OBLIGATORIO!!!

CONSEJOS DEL HURÓN A LA JUVENTUD MARAVILLOSA
JOVEN:
¿Estás harto de los sermones de tus padres y de tu familia?

¡¡¡ LIBERATE !!!
Buscá un trabajo
Pagá tus cuentas
Paga tus estudios
 Usá tu propio transporte
Comprá tus vicios
Hacé tu comida
 Y lavá tu ropa

¡NO PIERDAS ESTA OPORTUNIDAD!
¡EL MOMENTO ES AHORA!

¡DEJÁ A LA MAMI EN PAZ!
UNA LEYENDA POPULAR RUSA SOBRE EL INFIERNO, NARRADA POR FEDOR DOSTOYEVSKY, EN “LOS HERMANOS KARÁMASOVI”.

Seguramente, de realizarse en nuestro país, contaría con el beneplácito de la ciudadanía entera, pues Jesús restablecería la Justicia conculcada, donde sólo se sanciona a los menesterosos, poniendo a los nuevos fariseos, responsables de robar el salario de los trabajadores, -pecado que no se perdona-, y los bienes de la Nación, en el sitio infernal que les corresponde. Aunque protesten los honorables jueces comprometidos. ¡Lástima que sólo sea una leyenda!      Dice así:

”Mire usted, señor:  cuando el Hijo de Dios murió en la cruz fuese derecho desde la cruz al infierno y puso en libertad a todos los pecadores a quienes estaban martirizando. Y fue el infierno y se quejó, pensando que ya nunca más iban a ir allí pecadores. Y díjole entones al infierno el Señor. “No te lamentes infierno, porque de ahora en adelante vendrán a ti todos los poderosos, todos los gobernantes, todos los magistrados y ricachones, y estarás tan henchido como ahora estabas, y así será por los siglos de los siglos, hasta que yo vuelva otra vez al mundo”


Huroneando en febrero 2018.

+ Si tuviese medios disponibles, me entretendría haciendo una lista anotando adonde fueron a veranear los modestos funcionarios KK, cuya manifiesta probidad los dejó en la miseria luego de su patriótica labor. Esto fue confirmado por ciertos informes, emitidos por ellos mismos al periodismo, desmintiendo las quejas de los  mal  pensados, que  los hacían veraneando en el Caribe, diciendo que por no contar con dinero suficiente, tuvieron que pechar a ciertos amigos para, al menos, comerse un choripán, y viajar a dedo para darse un chapuzón, algunos  a la laguna de Chascomús, y otros al Riachuelo.

+ El mes pasado desmentí a los PP (políticos y periodistas) que con su acostumbrada ignorancia y mala intención política consideraban triunfador al Gobierno frente a los desmanes de los “trapos rojos” en plaza Congreso de Buenos Aires. Luego recordé la siguiente cita de Osvaldo Spengler, que confirma el triunfo resonante de la subversión, con el apoyo de la lenidad vergonzosa de una jueza: “La huelga marxista no tiene una meta económica, sino política. El hecho de que sea así lo comprenderá todo aquel que por primera vez vive una huelga general. Los socialistas alemanes han dicho bastante a menudo que no son las huelgas ganadas sino las perdidas las que tienen interés para el partido: encienden el odio y refunden mejor la unidad de la clase”.

+ Pasaron por TVB, una visita a una enorme y fastuosa mansión, luego adquirida por la Embajada de EEUU, que hizo construir a principios de siglo XX, un tal Bosh, encargando el proyecto al mejor arquitecto francés de la época y construida íntegramente con materiales traídos de Francia; con un lujo tan exuberante que se percibe indignante, hasta insolente. Era la época en que los estancieros masones y ateos competían en derrochar millonadas extraídas del campo argentino y del sudor de los trabajadores. Una ostentación estéril, desalmada, fruto de una soberbia liberal que ofendía a Dios y a los hombres; que pronto caducó sin dejar nada provechoso al país. La mansión quedó en poder de los yanquis y el alma de ese tal desagradable personaje ¿en manos de quién habrá quedado?

+  El Congreso parlamentario es un lugar sagrado, porque allí se reúnen lo más egregio de la intelectualidad política y cultural, los representantes del pueblo soberano e infalible; estos como representantes participan también de la infalibilidad, pues no podría ser que el pueblo sea infalible y sus representantes falibles. Por serlo, tanto unos como otros están coronados por alguna aureola divina, porque sólo son infalibles los dioses. Ahora bien, considerando la catadura moral y la ignorancia de principios elementales de política de los representantes, y la labor inútil y perniciosa que están demostrando, significa que son fieles representantes de un pueblo ignorante e inmoral; o que el pueblo es virtuoso y sabio y ellos adulteran el mandato. O que tanto unos como otros son ignorantes e inmorales. Sea como sea, mande quien mande, en el Congreso nada hay de sagrado e infalible; como la historia demuestra. Y ante los hechos no valen discusiones… ni chácharas como la que acaban de leer..

+ Me llamó la atención, considerando mi arraigado optimismo, nada conveniente, de acuerdo como anda el mundo, ver a la gobernadora Vidal encendiendo las velas de un candelabro de los siete brazos. Entonces me aventuré a consultar algunos blogs judíos y lo que encontré no fue nada tranquilizante. El candelabro, llamado menora, tiene para las familias judías el mismo valor que el crucifijo para las cristianas. Los masones aseguran que fue diseñado por el GADU, y lo prenden antes de iniciar una sesión, pues lo consideran la Luz que ilumina a los hombres, parodiando al Evangelio de San Juan. Proviene de la época de Moisés, por lo que se lo encuentra en algunas iglesias, pero actualmente es el emblema sionista del Estado de Israel. Esta señora ¿Por qué lo prendió? ¿Es judía o masona? ¿O solamente para congraciarse con la “colectividad”? ¿Prenderá alguna vez una velita ante la imagen de Nuestra Señora? No lo sé, pero lo importante es que todo apunta a considerarla una ferviente integrante de la banda sionista que rodea al presidente Makri.

+ Un lector me reprendió cortesmente debido a que incluí un dibujo asemejando una estampita, con la imagen del expresidente de la mirada y la mente torcidas, con sonrisa burlona, repulsiva y grotesca, mostrando fajos de dólares, y la leyenda “San Chorro”, diciéndome que era faltarle el respeto a los santos. Es razonable interpretar el dibujo en ese sentido, por lo cual me disculpo sinceramente por haber molestado al citado señor. Pero voy a escribir unas palabras explicando mi intención por haberlo incluido. Esa “estampita” es realmente degradante, injuriosa y ofensiva, de muy mal gusto, pero representa verdaderamente al ambiente moral que domina en nuestro país. Estos energúmenos, y tantos como él, son los “santos” laicos del liberalismo, los personajes que llevaron a sus últimas consecuencias el libertinaje propiciado por la moral liberal. Son los seres que triunfaron obteniendo todo lo que el Mundo promete. Así, la “conciencia” de cada uno de ellos lo impulsa a transformarse en  “santo” de los dólares, “santo” de las drogas, “santo” de los prostíbulos, como en innombrable juez, etc. Algo semejante a los reyes de los chorizos que reinan en la USA. O sea el grado más elevado que puede lograr un ser humano ¡pero al revés! ¡el más degradado! Sin embargo son seres reverenciados y admirados por el “soberano”.

+ Y para ridiculizarlos, para cada uno de ellos podríamos hacerles imprimir su propia “estampita”. Son individuos inmorales, indignos, con los que no es posible tratar seriamente, más bien con humor hiriente, socarronamente, como a fantoches, pues si yo lo reprendiese a “San Chorro”, seguramente mi miraría torcido, con esa sonrisa infernal sobradora y mostrándome los dólares apretados en sus manos me diría: - mirá, nacionalista puritano, esta es mi moral. Y debería irme cabizbajo y humillado. ¡Los dólares mandan!

+Y por si todo esto fuera poca desgracia, ocurrió lo nunca imaginado, lo más doloroso, lo que jamás debería haber acontecido, murió una flor del Régimen, la mujer que nunca debería haber muerto, la mujer que consiguió lo que toda mujer moderna debería alcanzar, periodista y diputada, y por sobre todo divorciada, amada por muchos, cada cual a su manera. Exhibía una profunda cultura clásica, asombrosos conocimientos de la ciencia política, y una finísima espiritualidad; imprescindibles para quien quiera ocupar esos puestos en democracia. Bueno, yo no conocía a esta mujer ejemplar, ni siquiera de vista, pero, considerando el éxito que alcanzó no debió ser ella de otra manera. Hasta que un mal día se miró al espejo y se notó unas arruguitas, sin saber que cuando la vanidad se mira al espejo el demonio ríe, y la muerte acecha, paciente, hasta que alza la guadaña y siega; según decía Quevedo.

+ Tanto la amaban que en su velorio la despidieron las caras apesadumbradas de los deudos y amigos, aunque dolor demasiado manifiesto para ser auténtico. Lo que seguramente fue cierto es que un relámpago helado de pavor recorrió el espinazo de todos ellos. Si ella murió. Si la diosa fue segada ¿Qué será de nosotros? se habrá preguntado la superstición pagana de los asistentes; infinidad de curiosos y buscadores de publicidad. Su concubino protestó el decreto divino: ¡el cielo se equivocó! Y otro: ¡el sanatorio se equivocó!  Pues normalmente no debió morir la diosa del Régimen. Me recuerda aquel que dijo ante la muerte de una actriz: ¡se fue de gira! Rodearon su ataúd una escandalosa exhibición de poderío económico, en forma de profusión de coronas, flores y aplausos. Y en el medio de la batahola estaba ella, en su fría soledad, sola ante la eternidad. A quien los contertulios olvidarán antes que las flores se marchiten. QEPD.


+ No soy leguleyo para criticar con certeza sobre el caso tan meneado por los PP del suboficial Chocobar. Sólo comprobé que se trata de un nuevo triunfo de los jueces de la Reforma contra la Policía; y por ende contra las Fuerzas Armadas de la Nación. Macri lo defendió correctamente, pero no es posible que el Presidente tenga que salvar los desaguisados de los jueces. ¿Hasta cuándo los tendremos que soportar? ¡A esos jueces y a los delincuentes! La gente del pueblo honesta, con sentido común, clama inútilmente para que se ajusticie a los delincuentes y a los que los cubren y los apañan. Sin Justicia y la consiguiente condena no hay orden ni paz. Es una vergüenza para el Gobierno que la víctima norteamericana haya tenido que pedir que se le haga justicia a quien le salvó la vida. No es por desearles males a los jueces indignos, pero quisiera ver que actitud tomarían si se los agrediesen a ellos. 

viernes, 16 de febrero de 2018

El voto "sagrado" y las enseñanzas del Padre Ramirez O.P.

Hace un par de año el blog “ Infocaótica” publico una polémica sobre el sufragio, de la que recién me enteré, tanto es mi poco interés en esas  noticias que vuelan y se pierden en el olvido.

Comencé a leerla y la abandoné en cuando entendí que el acusador mojaba su pluma en   veneno de  yarará ,  acusando  al camarada  Antonio  Caponnetto  de anticristiano por  oponerse al sufragio indiscriminado;  también imputándolo de absolutista por creerse dueño de la verdad; y de infalible, pues  considera que el que no acepta su  criterio “sirve al Otro”.

La importancia de esta acusación, provenga de quien sea, es nula, pues la   actuación política del camarada Caponetto, personaje señero en el nacionalismo argentino, de una intrepidez ejemplar, es la mejor justificación de su prudencia política y de su ortodoxia, por lo que no necesita defensores.  

Lo único importante de esta acusación es que me da pie para recordar unas verdades y desenmascarar al autor, que aplicó la costumbre liberal de mentir, infamar y embrollar.

Si el camarada Caponetto, se opone al sufragio indiscriminado no es posible negar que tiene toda la razón, pues según se practica en nuestro país, ocasionó y ocasionará perjuicios inconmensurables.  Es aberrante y antipatriótico pensar de otra manera, considerando las míseras condiciones morales e intelectuales de los argentinos, con la mitad del país aclamando y votando a los corruptos y ladrones, con el poder inmenso y decisivo de la publicidad, dirigida a imponer el sufragio indiscriminado, con el fin de continuar la destrucción nacional; evitando, que los mejores, y no los demagogos, gobiernen el país.

El acusador llegó a afirmar que debe votarse por mandato divino, revelándose así como liberal fanático y absolutista:  sea distinguido con el agregado de cualquier aditamento: derechista, conservador, peronista, o demócrata cristiano, todas astillas del mismo palo. Pero nunca nacionalista católico y jerárquico, hispánico y federalista; como deben ser los que pretenden restaurar el país. 
Porque afirmar que el voto universal e indiscriminado es sagrado, significa divinizar la esencia misma del liberalismo rusoniano; la esencia misma del Régimen liberal que nos atosiga.

De ninguna manera la Doctrina de la Iglesia, el sentido común y la prudencia política, aceptan que sea absolutamente el único camino agraciado.  El sufragio tiene varias decisivas e ineludibles restricciones, que al omitirlas causan verdaderos desastres… como está aconteciendo en nuestra Patria. Más adelante copio las enseñanzas del magistral teólogo Padre Santiago Ramirez O.P.  en su libro “Pueblos y Gobernantes al servicio del bien común”, compartidas por el nacionalismo, que   aclaran definitivamente este asunto.

El señor que escribe el blog, no debió dar cabida a esas infamias en su blog, porque así, de alguna manera las comparte. Además se considera “independiente”, o sea neutro, equidistante, ambiguo, respecto al nacionalismo, en medio de una batalla donde los argentinos luchan por Dios y la Patria. 

Esta postura es   característica de los liberales que consideran todo opinable, cambiable y ‘dialogable’, y que nadie, por tanto, es dueño de la verdad, que cada uno se crea a su antojo. Para ellos no tiene sentido luchar por la Tradición argentina.

Hoy en nuestra Patria, dominada por el liberalismo (unitarismo,) los argentinos debemos combatirlo y eliminarlo del país con las banderas federalistas (nacionalistas), arraigadas entrañablemente en la realidad nacional. El nacionalismo permite ciertas variantes, de acuerdo a las circunstancias, pero ferreamente es inconmovible en la defensa de la real Tradición histórica argentina, por lo cual debe desaparecer la ideología liberal. Sin opciones medias, sin eludir responsabilidades, definidamente, ardientemente; el dilema para los argentinos es irrenunciable; o liberales o nacionalistas sin aditamentos ideológicos.

“PUEBLOS Y GOBERNANTES AL SERVICIO DEL BIEN COMÚN”.
PADRE SANTIAGO RAMIREZ O.P. 
(Euramérica, pg.105, negritas mías).
Del capítulo: “Virtudes y cualidades del ciudadano en orden al Bien Común”.

B.-  LA PARTICIPACIÓN EN EL GOBIERNO A TRAVÉS DE LA ELECCIÓN ACTIVA Y PASIVA DE CARGOS Y DE LA FISCALIZACIÓN DE LAS GESTIONES DE GOBIERNO.
En los regímenes democráticos y en las formas mixtas de gobierno, tal como las concibe Santo Tomás, y que antes expusimos, deben además los ciudadanos tomar parte en el gobierno por medio de la elección activa o pasiva a los cargos públicos y por medio de la fiscalización de las gestiones de gobierno. Para lo cual hace falta una educación política y cívica considerable y una virtud poco común. Una cultura patria muy desarrollada, conociendo su historia, su estilo, su carácter, sus problemas actuales, sus posibilidades futuras, sus hombres e instituciones, para poder ejercer convenientemente el derecho de voto o el de crítica y fiscalización sin apasionamiento, con justicia, con oportunidad, con verdadera competencia. Todo esto supone un nivel cultural y de honradez cívica verdaderamente notables, que ojalá fuera real y frecuente en todos los pueblos, aún en aquellos que se llaman democráticos.

Desgraciadamente, la mayor parte de los hombres carecen de virtud y de cultura (1-2, q.96, a.2). Además, en las grandes naciones, en que los problemas son muy copiosos y complejos y las personas se conocen menos, es más difícil tener la competencia necesaria para ejercer con garantías de acierto el derecho del sufragio.

En naciones pequeñas y habituadas secularmente a ese régimen plebiscitario, como ocurre en los cantones suizos, especialmente en los más pequeños, como Appenzel y Zug, la participación del pueblo al poder y a la elección de todos los cargos públicos es sumamente beneficiosa.  Pero cuando el sufragio es venal, cuando la campaña electoral es violenta y apasionada, cuando los agitadores se cuentan por millares sin que nadie les venga a la mano, es más prudente limitarlo en cuanto a las personas electoras y elegibles y en cuanto a los cargos o asuntos que se les someten, como observa Santo Tomás con San Agustín.

“Si el pueblo es virtuoso, ponderado y sumamente celoso del bien común, es conveniente concederle el derecho de elegir sus propios gobernantes. Más si por el contrario ese mismo pueblo se ha ido depravando poco a poco, de suerte venda sus votos y encomiende su gobierno a hombres malvados y criminales, entonces es justo se le prive de semejante derecho, que debe restringirse a una minoría de los mejores y más virtuosos” (1-2, q.97, a. 1c). En tal régimen democrático o mixto con un pueblo virtuoso y educado políticamente, la información y propaganda por mitines y conferencias, radio, cine, prensa, folletos, pasquines, caricaturas, es muy costosa y complicada, aunque a veces está muy expuesta a abusos si no se reglamenta desde el poder. Más esta misma reglamentación no debe hacerse sospechosa de amaños desde las alturas. +




LA ASAMBLEA QUE CONDENÓ A JESUCRISTO

Fue editado un libro excepcional: “La Asamblea que condenó a Jesucristo”, escrito por los hermanos Lemann; que contó con una amorosa bendición apostólica del santo Padre Pío IX, en 1877. De los autores dice la solapa: “judíos de nacimiento y religión se convirtieron a la fe cristiana y posteriormente abrazaron el sacerdocio. Enseñaron hebreo y Sagradas Escrituras en la Universidad Católica de Lyon (Francia)…”.

Testimonio histórico de las sesiones donde fue condenado a muerte  Nuestro Señor Jesucristo; conmovedor, irrefutable y apodíctico, de Su divinidad, aportado por el Sanedrín.
 Es obligatoria su lectura, meditándolo como una oración.

lunes, 5 de febrero de 2018

M A K R I

No me siento cómodo alterando su apellido, pero el mismo cuadra con su peligrosa política liberal, permitiendo una justicia corrupta, manejada por jueces indignos, aprovechable por fuerzas siniestras de “derecha” y de “izquierda”. Desearía que leyese, meditase y aplicase esta enseñanza de un gran maestro de la política argentina, escrito como si fuese hoy, pero en 1967, en “Jauja”.  Esto no es más que una ilusión irrealizable, pero quizá un milagro podría hacerle cambiar de rumbo y salvase al país. Deseo, por el bien argentino, que nos sorprenda para  poder volver a escribir su apellido como corresponde y como debería leerse en la Historia:

M A C R I

Padre Leonardo Castellani

SIN JUSTICIA NO HAY PAÍS.
“LA JUSTICIA LEGAL CLAUDICA, LA JUSTICIA SOCIAL NO RIGE, LA JUSTICIA DISTRIBUTIVA NO EXISTE; Y TODAS LAS JUSTICIAS ESTÁN EN QUIEBRA, BARRIDAS POR UNA OLA DE INIQUIDADES Y  “TOLERANCIAS”, UN PAÍS EN ESTE ESTADO ZOZOBRA. SIN JUSTICIA NO HAY PAÍS.”


“LA MASONERÍA ES LA FILOSOFÍA DEL LIBERALISMO”

“Todos los gobiernos obedecen a los decretos de las logias masónicas”
“El liberalismo lleva por su inclinación natural al totalitarismo y a la revolución comunista”
A continuación las razones principales por las que denunciamos a MAKRI, con su empedernido liberalismo, como uno de los postreros ‘Kerensky’ en la política argentina.

Monseñor Marcel Lefebvre

Naturalismo, racionalismo, liberalismo.
P

odéis ver desde ya, como todos esos errores están entrelazados los unos con los otros: liberalismo, naturalismo, racionalismo, no son más que aspectos complementarios de lo que debe llamarse la Revolución. Allí donde la recta razón esclarecida por la fe, no ve más que armonía y subordinación, la razón deificada cava abismos y levanta murallas: la naturaleza sin la gracia, la prosperidad material sin la búsqueda de bienes eternos, el poder civil separado del poder eclesiástico, la política sin Dios ni Jesucristo, los derechos del hombre contra los derechos de Dios, la libertad, en fin, sin la verdad.

Con ese espíritu se hizo la Revolución que se preparaba desde hacía ya más de dos siglos en los espíritus, como he tratado de mostraros, pero sólo a fines del siglo XVIII culmina y da sus frutos decisivos: los frutos políticos, gracias a los escritos delos filósofos, de los enciclopedistas, y de una actividad inimaginable de la masonería, que en algunas décadas había penetrado y establecido núcleos en el seno de toda la clase dirigente.

La Masonería propagadora de esos errores.

Con qué precisión y clarividencia los Soberanos Pontífices denunciaron esta empresa, el Papa León XIII lo demuestra en “Quod Apostolici” encíclica ya citada, y también en la “Humanun Genus” del 20 de aqosto de 1884 sobre la secta de los masones:

“En nuestros días, todos los que favorecen la peor parte parecen conspirar a una y pelean con la mayor vehemencia, siéndoles guía y auxilio la sociedad que llaman de los Masones extensamente dilatada y firmemente constituida. (…) Los Romanos Pontífices, Nuestros Antecesores, velando solícitos por la salvación del pueblo cristiano, conocieron bien pronto quién era y qué quería este capital enemigo apenas asomaba entre las tinieblas de su oculta conjugación (…)”

[Luego de mencionar las condenas de los Papas, continúa Monseñor Lefebvre]:

Después, deplorando la poca cuenta que han tenido los gobernantes de tan graves advertencias, León XIII constata los progresos espantosos de la secta:

“Vemos como resultado que en el espacio de un siglo y medio la secta de los masones ha hecho increíbles progresos. Empleando a la vez la audacia y la astucia ha invadido todos los rangos de la Jerarquía social y a comenzado a tomar, en el seno de los Estados modernos, un poder que equivale a la soberanía”.

¡Qué diría ahora cuando todos los gobiernos obedecen a los decretos de las logias masónicas! (Tampoco se debe excluir a los países comunistas, ya que el partido comunista es simplemente una sociedad masónica, con la única diferencia que es perfectamente legal y pública). Ahora mismo en el asalto de la Jerarquía de la Iglesia, el espíritu masónico o la masonería misma progresan sólidamente. Volveremos sobre este tema.

¿Qué es entonces el espíritu masónico? Helo aquí declarado en pocas palabras por boca del senador Goblet d’Aviello, miembro del Gran Oriente de Bélgica, hablando el 5 de agosto de 1877 a la logia de los Amigos Filantrópicos de Bruselas:

“Decid a los neófitos que la Masonería… es ante todo una escuela de vulgarización y perfeccionamiento, una espacie de laboratorio donde las grandes ideas de la época vienen a combinarse y a afirmarse para esparcirse en el mundo profano bajo una forma palpable y práctica. Decidles, en una palabra, que somos la filosofía del liberalismo”…*


A propósito de la asonada en plaza Congreso, de Buenos Aires.

LA UTOPÍA ODIA EL ORDEN NATURAL Y ODIA LA VIDA HUMANA.

La utopía, en todas sus formas y variantes, es siempre enemiga de la vida moral humana y, al final, hasta de la mera vida humana, a secas.

El utópico es el insatisfecho peligroso que, so capa de reformar el mundo, lucubra deducciones infinitas sin nexo alguno con la realidad y la experiencia.

¿Que  la verdad, la naturaleza y la inducción más elementales nos señalan la dirección contraria? Peor para todas ellas. La violencia y la saña a la que pueden llegar los filantropos no conoce igual en los anales de la delincuencia común. Acostumbran estos benefactores de la humanidad a dejar tras de sí un reguero de sangre, espeso como su soberbia.

La bestia negra de los utópicos es el “sentido común”. Hace ya mucho tiempo que los utópicos más delirantes están al timón de nuestros gobiernos.

Pero piensese que la clase dirigente de las revoluciones y delos regímenes utópicos está formada por los “ofendidos” imaginarios, por marginales y asociales, incapaces de ceñirse a la regla común de la obediencia moral.

No es infrecuente que en tiempos de revolución sean los pervertidos, los lunáticos, los ineptos, las meretrices o lo contrahechos los que vean en esos falsos ideales utópicos la ocasión –que creían definitivamente perdida- de redimirse socialmente. Y así las depuraciones más feroces las dirigen los incapaces más palmarios, encendidos por un celo febril.

Y así también, las ideologías más odiosas ofrecen la oportunidad al cornudo y al tímido psicológico de convertir su rencor en motor de una catarsis social diabólica. Sea el feminismo, la alianza de civilizaciones, la eugenesia luciferina, los derechos polisexuales, el animalismo o la llamada violencia de género, nos ofrecen el espectáculo dela iracundia cuasi sagrada aureolando los rostros más ramplones, marcados por la frustración, pero que parecen elevarse hasta el séptimo cielo de la indignación utópica mientras pontifican desde su ignorancia.

Pero guardémonos de menospreciar esta morralla, pues de esa sentina surgen las levas que están acabando con los últimos vestigios de la vida tradicional, racional y conforme a la naturaleza. Bueno, de ahí y de la tibia convivencia de los católicos liberales, siempre tan preocupados por dar la perfecta inclinación cervical ante el poder constituido, venga de donde venga. La furia utópica no descansa y, lo que es peor, cada vez encuentra menos resistencia para alcanzar sus objetivos de refundar la realidad al margen de la ley natural.

Disipemos rápidamente el conjuro brujeril de quienes piensan obrar conforme a su deber humano y cristiano desgañitándose para defender como última Thule moral la oposición al aborto provocado y a lo que vagamente denominan “familia” (incluyendo una relativa libertad de iniciativa educativa y el matrimonio). No es que esos bastiones no formen parte irrenunciables de la ley natural, en cuya defensa, por cierto, cabe un mayor recurso a la fuerza del que se estaría dispuesto a admitir desde esa trinchera (la violencia es mala, venga de donde venga, nos amonestarán, repudiandonos).

El problema es que la moralidad natural es un todo coherente e irrenunciable en sí mismo.
No sólo en sus expresiones normativas (haz esto y evita aquello), sino, y esto se olvida frecuentemente, en sus condiciones de ejecución. La exigencia de la moral natural –la moral natural en el sentido natural- ni se ciñe a esos dos ejes de “familia” y “vida” (ni menos al esquelético mínimum con que se presentan), ni se limita a las obligaciones mismas, sino que abarca todas las condiciones previas que permitan ese cumplimiento. Ése es el fundamento de la doctrina política católica y no ningún capricho autoritario.

No se trata de confundirse sobre la viabilidad social de estos reclamos. Hace demasiado tiempo que cruzamos todos los límites y toda futura y eventual reconstrucción, salvo milagro, será dolorosa, dura, combatida y lenta.

Se trata de no confundirse sobre la naturaleza de nuestra moralidad ni sobre el alcance de nuestra doctrina. Como diría Madiran, se impone un gran esfuerzo de clarificación. Antes de nada.

EL BRIGANTE.

http//iotaunum.wordpress.com.